Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Justicia Geométrica

La justicia está en boca de todos y en la mente de muy pocos. ¿Sabemos lo que es cuando nos preguntan?

Las aporías del atomismo y su conversión a la monadología



Karl Marx. Escritos sobre Epicuro.

En primer lugar los átomos tienen tamaño. Por otro lado el tamaño es también negado. En efecto, los átomos no tienen cada uno de los tamaños, sino que sólo hay necesidad de admitir algunos cambios de tamaño entre ellos.

(...)

No quiero tomar ahora en consideración el que, según Eusebio, sólo Epicuro les atribuyera a los átomos una pequeñez infinita, mientras que Demócrito habría admitido también los átomos de gran tamaño -Estobeo habla incluso de tamaño cósmico.

Por un lado esto contradice el testimonio de Aristóteles, por otro lado Eusebio, o más bien el obispo alejandrino Dionisio, al que cita, se contradice consigo mismo; pues en el mismo libro se dice que Demócrito supuso como principios de la naturaleza cuerpos indivisibles, perceptibles por la razón. Aunque está bien claro que Demócrito no toma conciencia de la contradicción; no se ocupa de ella, mientras que para Epicuro constituye el centro de su interés.

La segunda propiedad de los átomos epicúreos es la forma. Sólo que también esta determinación contradice el concepto de átomo y debe establecerse su opuesto. La singularidad abstracta es lo abstractamente-igual-a-sí-mismo y, por ende, informe. Las diferencias de forma de los átomos son por ello indeterminables, aunque en modo alguno infinitas. Por el contrario, hay un número determinado y finito de formas por las que los átomos se diferencian. De aquí se desprende por sí mismo que no hay tantas figuras diferentes como átomos, mientras que Demócrito establece un número infinito de figuras. Si cada átomo tuviera forma peculiar, entonces debería haber átomos de tamaño infinito, pues tendrían una diferencia infinita: la diferencia de todos los demás en sí, como las mónadas leibnizianas. La afirmación de Leibniz de que no hay dos cosas iguales queda, pues, invertida; y hay infinitos átomos de la misma forma, con lo que evidentemente queda negada a su vez la determinación de la forma; pues una forma que no se distingue de otra ya no es una forma.

Es de suma importancia, finalmente, que Epicuro introduzca el peso como tercera cualidad; pues en el centro de gravedad posee la materia la singularidad ideal que constituye una determinación capital del átomo. Así, pues, una vez los átomos se trasladan al mundo de la representación, deben ser también pesados.

Sólo que el peso contradice también directamente el concepto de átomo; pues es la singularidad de la materia como un punto ideal que se halla fuera de la misma. Pero el átomo es también esa singularidad, representado, al igual que el centro de gravedad, como una existencia singular. El peso existe, pues, para Epicuro sólo como peso diferente, y los átomos son incluso centros de gravedad sustanciales, como los cuerpos celestes.

(...)

Pues, además, el peso sólo le pertenece al átomo que se distingue del resto, es decir, desprendido y dotado de propiedades: se comprende así inmediatamente que allí donde los átomos no se conciben como pluralidad en su diferencia mutua, sino sólo en su relación al vacío, la determinación del peso desaparece. Los átomos, por muy diferentes que puedan ser en masa y forma, no por ello dejan de moverse con igual rapidez en el espacio vacío. Por eso Epicuro recurre al peso sólo en la repulsión y en las composiciones que surgen de la repulsión, lo que ha dado pie a sostener que sólo los conglomerados de átomos, pero no ellos mismos, están dotados de peso.

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios

  1. bkn su informe pero podrian agregar el xq la forma de los atomos

    Comentario de fer hace 3 años y 40 meses


Recordar datos


Justicia Geométrica © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009