El cristianismo y la violencia-IX
Daniel Vicente Carrillo - 05-05-2006 02:08:37 | Categoria: Autor

Apotegmas de los Padres del desierto.
Un hermano que había sido insultado por otro hermano acudió al Abba Sisoés de Tebas y le dijo: «Ese hermano me ha insultado y quiero vengarme». El anciano le rogaba: «No, hijo. Deja en manos de Dios la venganza». Pero el otro decía: «No descansaré hasta que me haya vengado yo mismo». El anciano insistió: «Hermano, hagamos oración». Y el anciano puesto en pie añadió: «Dios mío, ya no necesitamos que te ocupes de nosotros, pues nos vengamos nosotros mismos». Al oír esto el hermano se echó a los pies del anciano y le dijo: «Ya no tengo nada contra aquel hermano. ¡Por favor, Padre, perdóname!».
Comentarios (0) - Referencias (0)











