Lo racional en el Derecho
Daniel Vicente Carrillo - 01-05-2006 04:21:42 | Categoria: General

Recibo y contesto esta crítica (extracto):
¿Cuál es su error, señor Irichc...? Partir desde el inicio ya (someter a la Naturaleza, desde el principio de su exposición) al mundo ideológico -aportado por el hombre- del Dirigismo/Derechismo/Derecho humano (esto es, suponer de entrada que hay una humanidad superior capaz de "enderezar"-dirigir a la Naturaleza, a partir de los derechos/dirigidos que él otorga y dirige -y más bien que "el hombre"... los dirigentes humanos, que son quienes de verdad se han sentido superiores a la naturaleza y a los restantes seres humanos, a quienes ellos se autoconceden el "derecho" a dirigirles y a darles "derechos" o negárselos: negándoles siempre los poderes-).
Saludos, Señor Mañueco.
Comento su aguda réplica:
1) La Naturaleza a la que usted desvincula del dirigismo ideológico está también dirigida, ya que cuenta con causas finales que guían a sus partes en continuo devenir.
Así, todo ente contiene en su causa formal (para Leibniz es la mónada) las potencialidades que le llevarán a ser lo que es. Si algo pudiera llegar a manifestar lo que no es, lo incomposible y carente de dirección interna, habría de predicarse en ello alguna cualidad oculta.
Yendo más al fondo: Una mónada no puede cambiar en su ser, pero sí en lo que es accidental en ella, léase el grado de deseo, percepción o apercepción. ¿Y qué es el ser de la mónada?. Es el principio activo (también llamado "voluntad" o "conato") en la correlación determinada de percepciones y pensamientos que le sucederán desde su creación hasta el fin, suponiendo que alguna vez termine. Es decir, en su ser está la razón suficiente de su cambio, descompuesta en las cuatro causas aristotélicas.
2) El hombre, pues, no inventa nada cuando ve fines en su entorno natural. A la humanidad se le da mal inventar ["ex novo"]. Siempre que proyecta, transpone lo observable en un contexto para plasmarlo en otro, adecuado o no. En consecuencia, los fines no son una cogitación humana, aunque sí puede serlo la interpretación racional -correcta o fallida- de dichos fines. Nadie está, con todo, por encima de la razón, independientemente del poder que ostente (le remito a la discusión de Sócrates con Trasímaco en La República).
El iusnaturalismo debe trazar la frontera que separe las interpretaciones lógicas, ajustadas a la realidad y viables, de las ilógicas, fantasiosas e inoportunas. El hombre inventó la rueda, pero no la circunferencia. La noción de rueda puede variar a lo largo de la historia, según el desarrollo de la técnica; la de circunferencia no.
3) Por último, y arriesgándome a que se me acuse de purista, no me parece correcta la expresión "conceder derechos" tomada en sentido estricto. Y es que, por lo que acabo de explicar, los derechos no se conceden, no se dan: se reconocen o se obvian. Dar un derecho a quien no puede tenerlo es como regalar con una sinfonía al que no puede escucharla (inviabilidad personal) o a un auditorio vacío (inutilidad social).
Me encantará leer el resto de su exposición.
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Es un placer compartir esta gran afición de analizar las enseñanzas de estos autores.
Un Saludo.
http://alighieri.bitacoras.comComentario de Cacciaguida hace 2 años y 28 meses
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Gracias por los ánimos y por tu interesante bitácora.
Comentario de irichc hace 2 años y 28 meses
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De nada amigo mío.
Un saludo
http://alighieri.bitacoras.com/Comentario de Cacciaguida hace 2 años y 28 meses











