La moral no está en los sentidos
Daniel Vicente Carrillo - 26-04-2006 04:46:35 | Categoria: Autor

San Gregorio de Nisa. La virginidad.
Pero quien tiene un pensar rastrero y mira hacia abajo, y tiene su alma volcada en los placeres del cuerpo como las bestias que se lanzan hacia el forraje, vive únicamente para el vientre y todo lo que cede a las apetencias del vientre, se aleja de la vida de Dios y, extraño al anuncio de las alianzas, no estima que exista más bien que lo que puede sentirse con el cuerpo.
Este y todo aquel que camina en tinieblas, como dice la Escritura, es inventor de maldades. En efecto, en esos se da la ambición, el desenfreno en las pasiones, la intemperancia hacia lo agradable, el ansia de poder, el afán de vanagloria y la tropa de pasiones que cohabitan con los hombres. Sucede en estos males que uno surge del otro, y basta que uno sobreviva en alguno para que los restantes se introduzcan también en él como arrastrados por necesidad física. Es lo mismo que sucede en una cadena de la que se tira de un extremo. No es posible que los demás eslabones de la cadena se queden quietos, sino que el eslabón del otro extremo de la cadena se mueve junto con el primero siempre en secuencia continua, pues el movimiento, comenzando por el primero, avanza a través de los que están próximos.
Así es como las pasiones humanas están entrelazadas y crecen juntas: a través de una, que es la dominante, se introducen en el alma el resto de las maldades. Y si es necesario describirte esta cadena perversa, supón que alguna persona, buscando un pequeño placer, se ha dejado dominar por la vanagloria. A esta vanagloria le acompaña el deseo de riqueza, pues no se puede convertir en vanidoso sin que la vanagloria lleve de la mano a esta pasión. Seguidamente, el ansia de vanagloriarse y de tener más echa encima de uno la cólera contra los que son iguales, la soberbia con respecto a los inferiores, la envidia contra los que nos superan. La hipocresía se convierte en compañera de la envidia; de esta es compañera el resentimiento, a éste le sigue la misantropía, y el final de todas estas cosas es una sentencia de condenación que termina en la gehenna, en la tiniebla y en el fuego. ¿Ves la reata de maldades y cómo todos surgen del afán de placer?
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La asociación nuevo renacer lo explica más claro
Comentario de dr Boiffard hace 2 años y 29 meses
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Ya lo sé. Esta bitácora, aunque a veces no lo parezca, se escribe con un ojo en la actualidad. Pero no iba a poner un enlace a la tontería esa.
Comentario de irichc hace 2 años y 29 meses











