El sastrecillo insolente
Daniel Vicente Carrillo - 01-04-2006 22:22:51 | Categoria: Debate

Cierto parvenu militante en el club de la ira recibió un día el encargo de liquidar a Leibniz en menos de diez páginas. Así que se puso el hábito de costurera y, con los bastos retales de su gurú, le zurció al filósofo una camisa de fuerza para mejor ningunearlo. Como muestra de la hazaña, tómese un mísero botón:
Primeramente se contradice en su teoría de las mónadas, pues, como bien apunta Russell, si Leibniz establece un pluralismo ontológico para escapar del panteísmo spinozista, niega necesariamente, quiera este filósofo o no, la necesidad de Dios como explicación de la realidad, pues como bien es sabido, substancia se define como aquello que existe por sí, con lo que, decir que la naturaleza está compuesta de mónadas y que, a la vez, dependen de Dios (la mónada de las mónadas) es una contradicción absoluta.
Substancia es lo que puede concebirse sin necesidad de nada más, no lo que puede existir por su propio concepto. Un perro remite a una sucesión indefinida de antecesores en su especie, pero una mónada se basta a sí misma para ser comprendida. Ahora bien, no hay mónada sin lugar ni capacidad de representación. Luego tampoco hay mónada sin mundo, donde, a su vez, se encuentran infinitas otras mónadas. Su ser substancial contingente no impide que una nueva mónada cuyo ser es necesario -Dios- las armonice en su plan. Es más, se llega a esta conclusión por el conocido carácter de las mónadas, cuyo contacto con lo extenso es sólo funcional y relativo al sitio.
La Teodicea de Leibniz es un claro ejemplo de la instrumentalización ideológica de la filosofía (como lo fue en su día el caso del Diamat en la Unión Soviética), esto es, del modo de usar la filosofía como mero medio o herramienta para legitimar tal o cual ideología, lo que es absolutamente deleznable y atenta absolutamente contra el verdadero espíritu de la filosofía.
¿Qué "ideología" defiende Leibniz? ¿Lo sabe el anacrónico Pérez Jara? Y, sea como fuere, ¿qué tiene que ver con la Teodicea? También dice que la que inspira ese libro es una actitud "deleznable". ¿Tan deleznable como afirmar que había que invadir Iraq porque el Occidente de Aznar necesitaba petróleo? Pues eso se ha hartado de repetirlo el noble maestro Bueno.
El resto es demasiado estúpido para comentarlo. Las refutaciones de Pérez Jara son tan débiles, tan indocumentadas y tan dependientes del craso ateo Russell, que se desaconseja contestarlas una por una para no darles el marchamo de seriedad. El mozo no tiene ni puñetera idea y cubre su indigencia conceptual con el manto de la retórica de descalificación de los farsantes buenistas, que son al PP lo que filosofastros como Marina al PSOE: simples racionalizadores y engalanadores de su programa político.
Comentarios (0) - Referencias (0)











