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Justicia Geométrica

La justicia está en boca de todos y en la mente de muy pocos. ¿Sabemos lo que es cuando nos preguntan?

La satisfacción en los actos morales

La medida del valor de un hombre la determina aquello a lo que renuncia (Pablo Picasso).



El hedonismo radical propugna que todo lo que actuamos está dirigido por el principio de placer, según el cual nada hacemos que no nos proporcione una gratificación de tipo psicológico. Así, no habría principios extrínsecos salvo el mencionado, de carácter subjetivo, par evaluar el contenido moral bueno, malo o indiferente de un modo de obrar. De hecho, esta perspectiva reduciría todos los actos morales a indiferentes, que son los que la moral tradicional reserva a aquellos que carecen de intención (involuntarios). Es decir, se procedería a una desracionalización de la moral en base a su sensualización sin concesiones.

Ante este punto de vista en apariencia omniabarcante, puede objetarse una noción de gran utilidad, categoría aparte en los moldes positivistas. Se trata de la satisfacción moral. Mientras que el principio de placer nos informa de por qué hacemos lo que hacemos libremente, reduciéndolo a la tautología de que lo hacemos porque nos gusta (como si la libertad no implicara ya el decantarse por lo preferente), la satisfacción moral es índice de lo que no hacemos, de aquello a lo que renunciamos por toparse con una resistencia en nosotros. Frente al positivismo, pues, negativismo. Y ahora objetivicemos el nuevo término.

Defino la satisfacción moral como aquella utilidad adicional a la satisfacción sensible (el "equilibrio" buscado en todo actuar, según la doctrina conductista) e independiente de ésta. La satisfacción moral no es tal porque me satisfaga a mí, lo cual es obvio, sino porque satisface al hombre medio. Si vaciásemos a los hombres del principio de placer y les dejáramos tan sólo la satisfacción moral, no actuarían. En esto consiste nuestra primera caída, que condujo a muchos a pensar que el hombre más perfecto no hace nada, permaneciendo en estado contemplativo.

Una tal nueva dimensión de los actos morales es algo más que una hipótesis "ad hoc". Queda justificada empíricamente desde el momento en que el hombre medio no busca todo el placer del que es capaz, ni siquiera el máximo hasta el umbral del dolor, como quería Epicuro, sino sólo aquel adecuado para proporcionarle una satisfacción moral equivalente. Se excluyen de este cómputo, claro está, los actos imprescindibles para la conservación del cuerpo, al tratarse de actos involuntarios en su origen, por más que no lo sean en su desarrollo.

Objetivicemos un poco nuestra noción para centrarla acto seguido en el ámbito de las relaciones sexuales, que cumplen las condiciones de toda acción moral, a saber: a) ser libre y b) ser socialmente relevante.

Afirmo que tres elementos básicos y complementarios conforman la satisfacción moral en el hombre, jerarquizados en orden inverso:

1) El mérito;

2) la imagen externa; y

3) la continuidad prevista.

1) Son meritorias las acciones no gratuitas, es decir, aquellas precedidas de un esfuerzo productivo. Cuanto mayor es la capacidad que se invierte en lograr algo, más patente resulta el carácter meritorio de lo enjuiciado.

2) Con "imagen externa" me refiero a la proyección social de nuestros actos, siempre según el hombre medio, que los convierte en aceptables o rechazables.

3) Por último, la continuidad prevista es el signo de coherencia que se espera de toda actitud moral, ya que se niega a sí mismo quien opera algo y su contrario.

Si hubiese que renombrar a las tres subcategorías, a los efectos de una síntesis mnemotécnica, sería como sigue: 1) virtud, 2) ejemplaridad y 3) consistencia.

Hay acciones que cumplen los tres requisitos (+1+2+3) ;

las hay también virtuosas y ejemplares, pero no consistentes (+1+2-3) ;

virtuosas y consistentes, pero no ejemplares (+1+3-2) ;

ejemplares y consistentes, pero no virtuosas (+2+3-1) ;

virtuosas, pero no ejemplares o consistentes (+1-2-3) ;

ejemplares, pero no virtuosas o consistentes (+2-1-3) ;

consistentes, pero no virtuosas o ejemplares (+3-1-2) .

Finalmente, están las acciones que podríamos llamar moralmente nulas, que son las que no cumplen ninguno de los tres requisitos (-1-2-3) . Esto es, acciones absolutamente inmorales y antisociales, cuya satisfacción moral, por consiguiente, es cero, reduciéndose sus motivos propulsores a la mera pulsión agradable en quien los ejecuta.

¿Se conceden mis premisas? Bien, apliquémoslas sin más demora al espectro erótico en un ejercicio muy sencillo y casi trivial, si se acepta todo lo que se ha dicho hasta el momento.

Obsérvense los siguientes estados en un mismo sujeto en progresión temporal:

(+1+2+3) Unión plena; matrimonio.

(+2+3-1) Unión imperfecta; decae el exponente de menor importancia ética, la virtud.

(+1+3-2) Infidelidad; se recupera la virtud, pero en detrimento de su inmediato superior, la ejemplaridad.

(+1+2-3) Seducción; se conserva la ejemplaridad, sacrificando el factor de consistencia, decisivo para mantener el valor de la conducta. El infiel al menos ha sido fiel; el seductor se construye desde el no-fundamento de la mentira.

(+3-1-2) Apareamiento; descendemos al reino animal cuando la continuidad o perpetuación de una conducta predeterminada es nuestro único móvil.

(+2-1-3) Simulación; la ejemplaridad se devalúa en la fascinación de la apariencia sin virtud e inconsistente (animales de costumbres).

(+1-2-3) Instrumentalización; la sola virtud impulsa a quien no quiere más que aprovecharse del otro, tornándose oximorónicamente virtud para el mal (animales degenerados).

(-1-2-3) Homosexualidad / masturbación / prostitución; negamos la acción misma en el momento de cometerla, autocancelándonos como sujetos morales.

Las relaciones gay son fáciles, secretas y efímeras, contrarias por principio a la sociedad y a la moral. No merecen regulación equiparadora.

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios

  1. Me parece un prejuicio injustificado la consideración de que en la naturaleza de las relaciones gays está su facilidad, su secretismo o su efimeridad. A mi me parece que estas tres características se dan por igual entre gays que entre heterosexuales y que son únicamente el interés personal, la presión social y la circunstancia contingente los factores que los provocan. Su categorización a actos "contrarios por principio a la sociedad y a la moral" me parece totalmetne subjetiva a tu consideración moral particular y por ende a lo que estimes como virtud social.
    Acerca de los elementos que consideras como conformantes de la "satisfacción moral", me parece que tan bien encajan como descriptores de la hipocresía como del altruísmo más elevado. ¿Acaso el carcelero nazi, adoptando tales elementos, no reconocería su satisfacción como legítimamente moral?
    No se puede fundamentar la justificación de una experiencia moral en el mérito, la aceptación social y su coherencia en el tiempo, sino que hace falta hacer un verdadero estudio de la historicidad humana para poder justificar, en caso de encontrarse, la convergencia de las aspiraciones de las distintas culturas en cuanto manifestaciones de las ideas de bienestar y autonomía personal.

    Comentario de Incordio hace 2 años y 34 meses

  2. Te falta la mayor perversión de todas, la antinaturalidad y degeneración en estado puro: el celibato.

    Comentario de FC hace 2 años y 34 meses

  3. Analicemos el caso de los cazadores de cabezas de Borneo (por decir algo):

    Ser un buen guerrero requiere muchísima preparación física y mental. Años de esfuerzo y dedicación. Ser un buen cazador de cabezas requiere "mérito" y se considera una "virtud"

    Por otro lado el mérito de un guerrero ante la tribu se mide objetivamente por el número de cráneos que adornan la entrada de la choza. Muchos cráneos equivale a un alto status, facilidad para contraer matrimonio, etc. Las hazañas del mejor guerrero son envidiadas y consideradas un ejemplo a seguir para los demás miembros de la tribu. Hay imagen externa y ejemplaridad.

    Y lo de cortar cabezas es una costumbre ancestral, respetada por todos, que se remonta a la noche de los tiempos. Hay continuidad.

    Por lo tanto ser un cortabezas en Borneo tiene todos los requisitos que demandas.

    Joer. Tu teoría acaba de demostrar la relatividad de la moral. Es más... ¿Te has dado cuenta de que es una defensa del conformismo?. Vender y poseer esclavos era una actividad moralmente apropiada en el siglo I. Ya no lo es...¿Los primeros que se opusieron a dicha actividad eran inmorales?

    ¿Te das cuenta de que tu actitud frente a la homosexualidad podría ser considerada inmoral dentro de unos cuantos años?

    Comentario de Gato Q hace 2 años y 34 meses

  4. Gato Q: La homofobia ya es una conducta inmoral según sus descriptores.

    1) Mérito: No cuesta ningún esfuerzo llegar a ser homófobo. De hecho es inseparable de la naturaleza de un católico coherente el serlo.

    2) Imagen externa: la proyección social del homófobo es negativa, y por eso se les llama así, con un término propio de la psiquiatría. En nuestra sociedad, en partícular, se demuestra este rechazo en el hecho de que la generalidad de los ciudadanos rechaza tal actitud y por eso vota mayoritariamente a partidos que, no sólo consideran la homosexualidad como una opción más, sino que incluso abogan por la legalización del matrimonio de este tipo.

    3) Coherencia. Los homófobos más representativos de nuestra sociedad -la curia católica- constituyen una institución que ha sido históricamente el mayor nido de maricones conocido. Seminaristas gays han estudiado durante generaciones que su condición es enfermiza.

    Comentario de Incordio hace 2 años y 34 meses

  5. Respondo por orden y a toda máquina a vuestras pánfilas objeciones, antes de que se apolillen:

    a) Los cortacabezas. Yo no estoy en contra de ninguna guerra justa. Si los guerreros participan en ella y se comportan con la equidad debida, su comportamiento es moral en alto grado.

    b) La esclavización. Esta actividad no gozó de buena fama nunca, ni en tiempos del Imperio (apologistas cristianos como Teodoreto de Ciro la justificaban sólo como consecuencia del pecado original) ni en los de la colonización de África (ver las crónicas de Livingstone).

    c) La "homofobia". Si es una verdadera fobia, no es inmoral, pues corresponde a sujetos enfermos e incapaces. Si no lo es, es un acto de enjuiciamiento moral, que a su vez no puede enjuiciarse como acto moral so pena de incurrir en regreso al infinito.

    Comentario de irichc hace 2 años y 34 meses

  6. Recordar, además, que todo acto que lesione gravemente los intereses ajenos debe tratarse con distinta vara de medir que aquel que sólo afecta al que lo realiza.

    Comentario de irichc hace 2 años y 34 meses

  7. Siguiendo c), si la homosexualidad es una enfermedad entonces no sería inmoral, como supone el dogma católico. Y si no lo es entonces es un acto de enjuiciamiento moral -se consideraría tal actividad como buena para el que la practica y justa con respecto a sus deseos-. Entonces, ¿concluimos que que la homosexualidad no es un acto moral y por tanto censurable bajo ningún código específico en este ámbito?

    Comentario de Incordio hace 2 años y 34 meses

  8. Siguiendo 6), entonces el acto de oponerse al matrimonio gay y por tanto a que estas personas puedan llevar una vida en común de manera legalizada satisfaciendo así sus aspiraciones de fundar una familia, criar hijos y tener ciertos derechos económicos, etc., aspiraciones centrales en su proyecto de vida y su ideal de felicidad; digo, entonces a estas personas o instituciones que se oponen lesionando gravemente los intereses ajenos ¿se les debería castigar de una manera ejemplar por ejemplo cesando las ayudas que el Estado les concede y rompiendo todo acuerdo con sus representantes? ¿Se les debería censurar la impartición de su ideología?

    Comentario de Incordio hace 2 años y 34 meses

  9. "Siguiendo c), si la homosexualidad es una enfermedad entonces no sería inmoral, como supone el dogma católico".

    Estás mal informado. Lo inmoral no es la homosexualidad, sino su apología (movimiento gay).


    "digo, entonces a estas personas o instituciones que se oponen [al movimiento gay] lesionando gravemente los intereses ajenos".

    Hay otros más valiosos cuya naturaleza y garantías exigen que los primeros queden sin regular o no se equiparen a ellos.

    Comentario de irichc hace 2 años y 34 meses

  10. 1) Congregación para la Doctrina de la Fe (1975):

    "Según el orden moral objetivo, las relaciones homosexuales son actos privados de su regla esencial e indispensable. En las Sagradas Escrituras están condenados como graves depravaciones e incluso presentados como la triste consecuencia de una repulsa de Dios" (...) "Este juicio de la Escritura no permite concluir que todos los que padecen de esta anomalía son del todo responsables, personalmente, de sus manifestaciones; pero atestigua que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados y que no pueden recibir aprobación en ningún caso"

    Esta interpretación contradice palmariamente la tuya. Ahora, que si tu te basas en una interpretación posterior distinta habrá que considerar que esa moral objetiva no es tan objetiva sino que mana de una exégesis de las Escrituras que intenta concordar con el clima ético del momento histórico.

    2) Según tu razonamiento en 6) un acto que perjudica al prójimo es peor -textualmente dijiste que "deben tratarse con distinta vara de medir", se supone que más restrictiva- que uno que sólo acarrea consecuencias privadas (por ejemplo la condenación en el infierno). Ahora, dentro de esa gravedad, haces una distinción de grado y las preguntas son:
    a) ¿Cuales son esos intereses no privados -que afectan al prójimo- más valiosos a los que, supuestamente, compromete el matrimonio homosexual?
    b) Aún aceptando que estos existieran, ¿por qué no se iba a deber regular el deseo de unirse de los homosexuales? Y, ¿por qué con unos derechos distintos a la unión monógama heterosexual?

    Comentario de Incordio hace 2 años y 34 meses

  11. Puede que no me haya expresado adecuadamente. La homosexualidad, como tendencia, no es pecado. Las inclinaciones irracionales son siempre viciosas, no pecaminosas. Otra cosa son los actos irracionales inspirados por esas tendencias, actos que suponen el consentimiento y -salvo que uno se arrepienta tras realizarlos- la justificación o apología de la conducta en cuestión.

    El tema de los matrimonios gay lo toqué en sendos hilos hace meses. Vuelve allí, si gustas.

    Comentario de irichc hace 2 años y 34 meses

  12. Venga daniel, no te enfade porque te hayan pillado, eso ocurre hasta en las mejores familias.

    Ah, es verdad, no dije digo, dije diego.

    Comentario de FC hace 2 años y 34 meses

  13. Llevo demasiados años defendiendo lo mismo como para que tengan que "pillarme" ahora.

    Comentario de irichc hace 2 años y 34 meses


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