Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Justicia Geométrica

La justicia está en boca de todos y en la mente de muy pocos. ¿Sabemos lo que es cuando nos preguntan?

El enigma de la evolución



Escribe Bergson:

"Darwin hablaba de variaciones ligeras que se van sumando por efecto de la selección natural. Ahora bien, para que el ojo, que ha experimentado la variación, sea más perfecto y el individuo sea conservado con preferencia a los que no poseen ese nuevo ojo, es preciso que éste funcione y para ello que todas sus partes se desarrollen a la vez en el mismo sentido, manteniendo su coordinación. Un perfeccionamiento de la retina exige un desarrollo paralelo en los centros visuales y en las partes del propio ojo. Pero no es posible que si esas variaciones son fortuitas se produzcan a la vez y en el grado requerido en todas las partes del órgano de manera que éste cumpla su función como antes. Por eso Darwin supone una variación insensible que no perturba el funcionamiento del órgano, el cual puede esperar las variaciones complementarias para dar el paso adelante. Pero si por el pronto no se menoscaba ni favorece el órgano, ¿cómo se agarra a ella la selección natural? Y por otra parte ¿cómo idénticamente se han producido las variaciones insensibles, por tanto, infinitas, en el mismo orden sobre dos líneas de evolución tan diferentes si eran accidentales y cómo se acumularon y conservaron en el mismo orden? Esta hipótesis como otras que no admiten más que lo fortuito al principio, tiene que recurrir después a lo coordinado y armónico en sumo grado".


La respuesta que recibe este texto en un blog es la siguiente:

"Debo recalcar que algo que suele escaparsele al seleccionismo adaptacionista es que para entender la evolucion es clave entender que no todo rasgo es funcional y optimizado, ni tiene que estar favorecido por la selecioin natural para estar ahi y poder dar lugar a nuevos ragsos. Muchos rasgos, por ejemplo, surgen como correlatos estructurales, resulta que pueden haber tenido una funcion original "x", pero por sus propiedades, posicion, etc, en un nuevo contexto pueden empezar a cumplir una funcion totalmente distinta, sin tener que haber surgido la nueva funcion por acumulacion alguna de pequeños efectos. Se llama exaptacion y la evolucion esta re-ple-ta de hermosos ejemplos, muy concretos. En el ojo mismo, por ejemplo, las proteinas traslucidas que conforman el cristalino ahi poseen un rol estructural, pero en su origen no era estructural, era enzimatica y catalizaba reacciones, una funcion del todo diferente (si uno aisla esta misma proteina del cristalino incluso puede comprobar que retiene su actividad enzimatica). La nueva funcion no surgio poco a poco, sencillamente esta proteina puede funcionar de las dos maneras.

Mi sugerencia es abandonar completamente la nocion de que un cambio en una parte no tiene sentido sin un cambio correspondiente en otra parte; mas bien el cambio en una parte, si no molesta se queda y eventualmente pude darle sentido a un cambio que ocurra en otra parte. Esta repleto de casos, tambien, en que rasgos que podrian ser adaptativos estan presentes pero no tienen uso. Y no viene ningun 'principio optimizador" a quitarlos, la naturaleza es mas caotica que esa vision ingenieril".



A lo que replico con una objeción y una duda:

"No es que una variación sin correlato "no tenga sentido" porque no se dirige a ningún fin propio de la evolución (hay otros fines). El problema es que cambios así privan a la evolución misma, en su versión aleatoria o "caótica", de un sustento empírico sólido. Pues tu "eventualmente" convertiría a la lucha por la supervivencia del más fuerte en la de la supervivencia del más afortunado a larguísimo plazo".


En otra parte leo una respuesta que no va dirigida a mí, pero que parece atenerse a la dificultad que planteaba (subrayado mío):

"Y si bien las mutaciones genéticas son al azar, no lo es la selección natural, que permite propagar los cambios evolutivos que den ventajas reproductoras en función del ambiente, lo que hace que este mecanismo sea causal y que combinado con las mutaciones al azar engendre orden".

A partir de esta cita se subvierte el darwinismo, dado que cabe suponer que el entorno genera a sus individuos, cuya mayor o menor adaptación, sí, depende del azar genético, pero cuya adaptabilidad queda ya establecida de entrada frente a los sujetos de otros entornos (¿y qué hay de las especies migratorias?). Luego, o azar o hado, mas nada se deja a la cualidad individual, a la oportunidad particularizada. No es posible hallar lucha, sino teatro de títeres en este escenario de cartón-piedra. El darwinismo estrictamente materialista, que los "neos" intentaron salvar "in extremis", ha perdido su elegancia explicativa para convertirse en un anodino juego estadístico.

Sabemos que Darwin coloca a la especie en función del individuo, al perpetuarse aquélla a través de sus tipos superiores, y al individuo en función del entorno, siendo individuos superiores los más capaces de adaptarse al mismo. Ahora bien, al darse gran cantidad de factores cruciales que escapan a la percepción del individuo (el desarrollo inconsciente de sus cualidades físicas, el mecanismo de los procesos volitivos, etc.) y, por consiguiente, a la aptitud de éste en vistas a su conservación, se deduce lo que el sistema darwinista omite, a saber: una teleología infinitamente superior a la dialéctica entre individuo y especie. La cual no puede atribuirse a la Naturaleza misma, cuyas meras constantes o leyes carecerían de finalidad, ni a un “espíritu” inmanente a ella, si la tomamos como un agregado inarmónico de materia y energía. Sólo Dios puede resolver el enigma.

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios

  1. Hablas de lo que no sabes. Trata de leer a Darwin antes de decir disparates, anda.

    Comentario de GatoQ hace 2 años y 34 meses

  2. "Al considerar el origen de las especies, es bastante concebible que un naturalista, reflexionando sobre las afinidades mutuas de los seres orgánicos, sobre sus relaciones embriológicas, su distribución geográfica, su sucesión geológica y otros hechos semejantes, podría llegar a la conclusión de que cada especie no había sido creada independientemente, sino que descendía, como las variedades, de otra especie. A pesar de todo, tal conclusión, incluso si está bien fundamentada, sería insatisfactoria hasta que se demostrara cómo las innumerables especies que habitan esta mundo han sido modificadas, al extremo de adquirir aquella perfección de estructura y de adaptación mutua que más justamente excita nuestra admiración. Los naturalistas se refieren continuamente a las condiciones externas, como el clima, la alimentación, etc., como las únicas posibles causas de variación. En un sentido muy limitado, como veremos más adelante, esto puede ser verdad; pero es absurdo atribuir a las meras condiciones externas la estructura, por ejemplo, del pájaro carpintero, con patas, cola, pico y lengua tan admirablemente adaptados para atrapar insectos bajo la corteza de los árboles. En el caso del muérdago, que se nutre de ciertos árboles, que tiene semillas que han de ser transportadas por ciertos pájaros y que tiene flores de sexos separados que requieren absolutamente la intervención de ciertos insectos para transportar el polen de una flor a otra, es igualmente absurdo explicar la estructura de este parásito por sus relaciones con diversos y distintos seres orgánicos, por los efectos de condiciones externas, o del hábito, o de la volición de la misma planta.

    Imagino que el autor de Vestigios de creación diría que, después de un cierto y desconocido número de generaciones, algún pájaro habría dado nacimiento al pájaro carpintero, y alguna planta al muérdago, y que se habrían producido tan perfectos como los vemos ahora; pero esta presunción no me parece una explicación, porque deja, intacto e inexplicado, el caso de las adaptaciones mutuas de los seres orgánicos a cada uno de ellos y a sus condiciones físicas de vida.

    (...)

    Este tema fundamental de la selección natural será tratado con una cierta extensión en el capítulo cuarto; y veremos entonces cómo la selección natural provoca en gran medida, casi inevitablemente, la extinción de las formas de vida menos perfeccionadas, y conduce a aquello que he llamado divergencia de carácter. En el capítulo siguiente discutiré las complejas y poco conocidas leyes de la variación y de la correlación del crecimiento. En los cuatro capítulos sucesivos serán expuestas las dificultades más graves y patentes de la teoría: es decir, en primer lugar, las dificultades de las transiciones o la comprensión de cómo un simple ser o un simple órgano pueden perfeccionarse y convertirse en un ser altamente evolucionado o en un órgano de construcción elaborada; en segundo lugar, EL TEMA DEL INSTINTO O LA FACULTAD MENTAL DE LOS ANIMALES; en tercero, el hibridismo o la infertilidad de las especies y la fertilidad de las variedades cuando se cruzan; en cuarto, la imperfección del registro geológico. En el capítulo siguiente consideraré la sucesión geológica de los seres orgánicos a través del tiempo; en el decimoprimero y en el decimosegundo, su distribución geográfica en el espacio; en el decimotercero, su clasificación o sus afinidades mutuas, tanto en el estado de madurez como en el embrionario. En el último capítulo haré una breve recapitulación de todo el trabajo y unas pocas observaciones finales".

    Darwin. Prólogo a El origen de las especies.

    Comentario de irichc hace 2 años y 34 meses

  3. “A pesar de que cada modificación debe tener su causa determinante y estar sometida a una ley, podemos comprender tan raramente la relación precisa entre la causa y el efecto que estamos obligados a hablar de variaciones como si éstas se produjeran de manera espontánea. Incluso podemos llamarlas accidentales , pero únicamente en el sentido que diríamos , por ejemplo, que un fragmento de roca que cae de una determinada altura debe su forma a un accidente”... “ La expresión de “accidental” dada a la forma de los fragmentos que se encuentran en el fondo del precipicio no es rigurosamente correcta ya que la forma de cada uno de ellos depende de una larga sucesión de acontecimientos que obedecen todos ellos a leyes naturales”... “Pero en relación al empleo que se puede hacer de los fragmentos, su forma sí puede llamarse rigurosamente accidental”... “Un Creador omnisciente debe de haber previsto todas las consecuencias que pueden resultar de las leyes que Él mismo ha impuesto. Pero... ¿se puede sostener razonablemente que haya ordenado con intención , empleando esta palabra en su acepción ordinaria, que determinados fragmentos de piedra adquieran formas tales que un constructor pueda levantar un edificio con ellas?”... “¿Ha ordenado que el buche y los intestinos de la paloma variaran de tal forma que permitieran al criador de palomas obtener sus grotescas buchonas?. ¿Ha ordenado que la conformación y las cualidades mentales del perro variaran de manera que surgiera una raza de indomable ferocidad provista de mandíbulas capaces de derribar un toro para brutal diversión del hombre?... “Pero si abandonamos el principio en unos casos”(entonces)” no se puede dar ni la sombra de una razón a favor de la idea de que variaciones de naturaleza semejante resultantes de las mismas leyes generales que han sido la base fundamental de la formación de los animales con mayor perfección adaptados, comprendido el hombre, hayan sido dirigidas de manera intencionada y especial” ( C. Darwin. De la Variación de los animales y plantas bajo la domesticación)

    Comentario de GatoQ hace 2 años y 34 meses

  4. Como de costumbre, Daniel coge a Darwin y todo lo que dice pasa a ser dogma de fé, como si fueran simplezas evangélicas.

    Pues no, chico, ya te he dicho cienes y cienes de veces, que en la ciencia las certezas no existen. Darwin tuvo el gran acierto de proponer la teoría de la evolución por primera vez, pero (nota el énfasis en “por primera vez”), ello implica que cometió numerosos errores, no tantos como los padres de la iglesia al definir sus dogmas, pues no acertaban en nada, pero hasta Darwin erraba.

    Por supuesto, la selección natural es una gran herramienta para moldear las variaciones que ocurren en las mutaciones, pero es una herramienta más, y no existe ningún (ningún) determinismo, la evolución se dirige a pasos agigantados a dios sabe donde, con un comportamiento puramente azaroso, unas veces sale bien, y, las más, sale mal. Realmente no se si Darwin colocaba a la especie en función del individuo, no lo sé, pero tampoco me importa, si lo hacía allá él, pero eso es poco importante. Lo importante y cierto es esto: “una teleología infinitamente superior a la dialéctica entre individuo y especie” no existe, salvo en mentes calenturientas que no terminan de entender el mundo como es, sino que simplemente desean que exista el mundo que a ellos les gustaría. Las constantes o leyes de la naturaleza pueden carecer de finalidad, pero son lo único que hay, pues no hay, ni habrá, ningún “espíritu” inmanente a ella, lo tomemos o no, como un agregado inarmónico de materia y energía. Por lo que, ni hay Dios ni hay enigma.

    Los caminos de la evolución son inescrutables, y no siempre van derechos, y sino veamos un verdadero enigma. Sabes que nuestra especie evolucionó en Africa hace unos cien mil años, o quizá más. Mas o menos por la misma época en Europa evolucionó el Neandertal, una especie distinta que no se si tenía alma. El Neandertal, por tanto, estaba mucho más adaptado a la fría Europa que el Sapiens, y quizá era más inteligente, de hecho su cerebro era algo mayor. ¿Por qué triunfamos nosotros? Una especie de tierras cálidas, con un cerebro algo menor compitiendo por hacerse un hueco en la fría estepa centroeuropea, y ganó el menos adaptado. ¿Por qué? Yo te diré la respuesta: No tengo ni la mas refajolera idea, pero daría un huevo por saberlo. Tú por supuesto, tendrás alguna respuesta extraída de alguna cita de Pepe de Alejandría o de Fideo de Mileto, que habrá sobrevivido a cientos de destrucciones, y que estaría de maravillas en algún museo, y de esa cita extraerás la verdad absoluta, con la que, estoy seguro, no tendrás objeciones en iluminarnos a los ignorantes mortales, ¿me equivoco?

    Comentario de FC hace 2 años y 34 meses


Recordar datos


Justicia Geométrica © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.
ADN.esADN.es Medio Oficial Premios Bitacoras 2008: Periodico digital